(Nota: Tarea 1 de la asignatura "La ciencia de la biodiversidad y el cambio climático")
INTRODUCCIÓN
Cuando escuchamos el concepto de "Efecto invernadero", automáticamente pensamos en algo negativo y lo asociamos al calentamiento global y al cambio climático. Pero esto no es así exactamente, ya que el el efecto invernadero es un fenómeno natural que se produce gracias a los gases de efecto invernadero (GEI), siendo los principales: el vapor de agua, el dióxido de carbono, el metano, el óxido nitroso y el ozono que absorben el calor (la radiación térmica) que produce la Tierra.
Sin el efecto invernadero la temperatura media de la superficie terrestre sería de -18º C, en lugar de la media actual de 15ºC.
El problema, es el aumento de esos gases de efecto invernadero debido a la acción del hombre, sobre todo del CO2. Las principales actividades causantes de este aumento de CO2 son: la quema de combustibles fósiles, la tala de bosques y la cría de ganado que generan enormes cantidades de gases aumentando el efecto invernadero y desestabilizando el equilibrio natural existente.
CONSECUENCIAS Y ESTUDIOS (PALEOCLIMATOLOGÍA)
La consecuencia directa de ese desequilibrio es el calentamiento de la superficie terrestre (calentamiento global). Así, los estudios indican que
en los últimos 100 años, la temperatura media global ha aumentado 0,76ºC, siendo el aumento en España de 1,5ºC y en el Ártico de hasta 5ºC, lo que a su vez provoca un calentamiento de los océanos, un descenso del hielo en el Ártico del 50% (con lo que aumenta del nivel del mar), fenómenos meteorológicos extremos más frecuentes (sequías, inundaciones, etc., ), extinción de especies, propagación de enfermedades etc.,
A todos estos efectos relacionados con el desequilibrio del efecto invernadero se les conoce como cambio climático antropogénico (realizado por la acción del hombre). Sin embargo, de forma natural en la historia de la Tierra también ha habido cambios climáticos (como las épocas glaciares) y que estudiamos mediante la paleoclimatología. Conocer los paleoclimas (climas pasados) nos puede servir para intentar predecir qué ocurrirá en el futuro con el cambio climático actual (el antropogénico).
Y ¿cómo se pueden conocer los climas del pasado? Pues con los registros que nos deja la propia naturaleza. Así, ya que la propia naturaleza depende del clima, estudiándola es posible establecer correlaciones entre ciertos cambios que ha experimentado y el clima que hubo en ese momento.
Los materiales que se analizan, también llamados archivos o registros paleoambientales son principalmente:
1-Glaciológicos, mediante los testigos de hielo
2-Geológicos, sobre todo a través de los sedimentos marinos.
El registro más utilizado es el de los testigos de hielo, pero dado que en el temario ya se explica este procedimiento, para el ejercicio voy a explicar en qué consiste la
dendroclimatología que es una fuente de información biológica también de gran uso.
DENDROCLIMATOLOGÍA
Esta ciencia estudia los anillos de los árboles para establecer el clima en el que éstos crecieron. Ya con Leonardo da Vinci (S.XV-XVI) y después con el
científico sueco Karl von Linné (S. XVIII), se llevaron a cabo ciertos
estudios que relacionaban el grosor de los anillos de crecimiento anual
de los troncos de los árboles con las precipitaciones, pero no fue hasta finales del S. XIX y principios del XX con el astrónomo estadounidense Andrew Ellicot Douglas, padre de la
dendrocronología (fechar la edad del árbol a través de sus anillos) que se consiguió demostrar que mediante el estudio de los anillos de los
árboles era posible también datar cronológicamente los sucesos
climáticos de una época determinada, relacionando el crecimiento de los
anillos con las variaciones climáticas.
Así, la mayor anchura de los anillos se relaciona con temperaturas altas y abundantes precipitaciones, y anillos más estrechos con temperaturas más bajas y períodos de
sequía.También las tonalidades de los anillos manifiestan una correlación con su crecimiento, de forma que las tonalidades más claras responden a un mayor crecimiento del árbol, mientras que anillos de tonalidades más oscuras corresponden a una detención en su crecimiento.
El árbol "imprime" las distintas señales del clima en sus anillos, de forma que posteriormente pueden ser estudiados incluso cientos o miles de años después.
Cabe mencionar, que el estudio de la dendroclimatología varía en función de la latitud y altitud en la que se encuentran los árboles a estudiar, pero sí es una ciencia que otorga de forma bastante precisa información sobre cómo era el clima de un lugar en épocas pasadas, de manera que con información del pasado podremos predecir con más atino cómo la naturaleza va a responder en el futuro y cuál será su evolución teniendo en cuenta el cambio climático actual.