(Nota: Tarea 3 de la asignatura La ciencia de la biodiversidad y el cambio climático)
La biodiversidad abarca todas las formas de vida desde sus orígenes, además de las relaciones que se establecen entre sí y con el medio que las rodea.
Se pueden distinguir cuatro niveles:
- Biodiversidad genética.
- Biodiversidad de especies.
- Biodiversidad Ecosistémica (su suma forma la biosfera).
- Relación del ser humano con su entorno.
Su estructura posee un enorme valor, es la base para la vida. Aporta servicios ecológicos, los resultantes de su propio funcionamiento, como la formación del suelo, la regularización del clima por parte de los bosques, la polinización, etc., por lo que también es primordial para la vida humana. Además, el ser humano se apoya en ella para la consecución de materias primas, alimentos, agua, medicamentos, materiales para la construcción, combustibles, etc., además de aportar otros valores como valores estéticos, éticos, recreativos, culturales y científicos. Por otro lado, la mayoría de las actividades humanas dependen de ella. En resumen, dependemos de ella para subsistir, por ello su conservación es primordial.
Así, la ONU quiere obtener un consenso oficial entre todos sus Estados Miembros en materia de cooperación ambiental. En 1992 se aprobó el Programa 21 que reconoce que para la protección del medio ambiente es necesaria una colaboración mundial, apoyando estrategias y planes de desarrollo sostenible.
Año tras año se han ido fijando distintos objetivos orientados al desarrollo sostenible y a ayudar a los países a limitar el cambio climático, como con el Acuerdo de París, acuerdo histórico por el que los firmantes (ahora ya son 195) se comprometen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, fundamentalmente de CO2, para mantener el aumento de la temperatura global promedio en 1.5ºC, lo que reduciría significativamente las consecuencias del cambio climático. Además, están trabajando en la adopción de un acuerdo para la naturaleza, el marco para la biodiversidad global posterior a 2020 que establece unas medidas para garantizar un plan que contribuirá con la agenda climática para salvaguardar la biodiversidad.